En el podio de los elementos que más me motivan en mi trabajo, ubico sin duda la posibilidad
de aprender de las experiencias de otros y dinamizar así mis puntos de vista y la forma en que
avanzo en el mundo.
Cuento con la fortuna de mantenerme estimulada en este sentido en los roles que desempeño
actualmente ya que estoy permanentemente en contacto con estilos únicos y diversos de
liderazgo, cada uno afrontando sus realidades de manera sobresaliente, cada uno llevando su
propósito a donde su intuición y lógica se los indica y cada uno dejando huellas en la vida de
otros.
Cuando hago el balance de lo aprendido me cuesta un poco de trabajo escoger la fuente de la
que más aprendo, pues no se si aprendo más de lo que los líderes me cuentan o de lo que
callan.
Lo que calla un líder:
- Esta persona que hoy es líder alguna vez sintió el vacío o el temor de emprender. A otros les
preocupó poder mantener el legado de alguien más: su padre, su familiar o un líder que lo
antecedió - Las preocupaciones del líder se extienden a lo que pueda pasar con toda su red de
colaboradores: sus empleados y las familias que dependen de ellos, sus proveedores y sus
negocios, sus clientes y lo que estos esperan. No se quedan en ellas, accionan para superarlas
con total empatía. - Para un gran líder convivir con la incertidumbre es un ejercicio permanente y sortear sus
efectos requiere un total dominio de sus propias dudas, a pesar de esto los escuchamos hablar
siempre con optimismo y utilizan frases inclusivas como: “lo haremos”, “no nos quedará
grande”, “lo sacaremos adelante” - A ese ser humano lo halagan y engrandecen los elogios y el reconocimiento, pero lucha en
privado contra el ego para no permitir que este lo aleje de su propósito - En estos tiempos modernos se le aplaude el hecho de mostrarse vulnerable, pero no siempre
fue así. En este sentido, se ven abocados a ser más humanos y conectar genuinamente y al
mismo tiempo NO se permiten trasladar a su organización stress y preocupaciones.
Solo cito 5 de muchas situaciones que he podido identificar en mis “no conversaciones” con
líderes que los convierten para mí en grandes superhéroes permitiéndoles llevar a sus
empresas a niveles admirables. Que valioso poder aprender y poner en práctica en nuestros
trabajos todo esto que ellos NO dicen pero que ejemplifican 24/7.



